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AGENDA 21 LOCAL SEVILLA
DATOS
GENERALES
Sevilla está situada al SO de la Península Ibérica, en el centro de la Comunidad Autónoma de Andalucía. A tan sólo 6 metros sobre el nivel del mar, en plena Vega y Campiña del río Guadalquivir, y a orillas de éste, conforma una aglomeración urbana que se extiende hacia el Aljarafe, Las Marismas, el Parque Nacional de Doñana, la Sierra Norte y la Sierra Sur.
Sevilla, capital de Andalucía, es la cuarta ciudad de España en cuanto al número de habitantes. Esta cuenta con 704.114 personas en el área metropolitana. La población total en la capital y los 105 pueblos de la provincia es de 1.758.720 habitantes repartidos en un área de 14.042 kilómetros cuadrados. Sevilla puede ser considerada, sin lugar a dudas, el centro artístico, cultural, financiero, económico y social del sur de España.
La navegabilidad del río Guadalquivir determinó el primitivo asentamiento de la ciudad de Sevilla, establecido en torno a los siglos IX-VIII a. J.C., además de condicionar su urbanismo a lo largo de su dilatada historia, marcado por la clara orientación de la ciudad hacia el río.
El curso del río, a su vez, ha sido alterado paulatinamente por la mano del hombre, pasándose de un curso rectilíneo a la formación progresiva de meandros, sobre el que se desarrolló la ciudad. De hecho, algunas calles siguen todavía los contornos sucesivos de la orilla convexa. Durante los últimos 20 años, se producen en el municipio de Sevilla una serie de cambios sociales que se proyectan sobre el entorno, generando una serie de modificaciones en el mismo: modificaciones de la red hidrológica superficial y un mayor control del régimen hídrico, crecimiento acelerado del suelo urbano, eliminación de la cobertura arbórea y aumento de espacios degradados, nuevas infraestructuras de comunicación, etc., que contribuyeron a un cambio histórico de la fisonomía urbana.
La población del municipio a fecha de 1 de enero de 2003 es de 713.404 habitantes. Desde un punto de vista administrativo, el término municipal está organizado en once distritos delimitados en el BOP (septiembre del 2005) : Casco Antiguo, Cerro-Amate, Este-Alcosa-Torreblanca, Los Remedios, Macarena, Macarena Norte, Nervión, San Pablo-Santa Justa, Sur, Triana, Palmera-Bellavista. Mientras que la mayor superficie la ocupan los distritos Macarena Norte, Este-Alcosa-Torreblanca, las mayores densidades de población se registran en los distritos Este-Alcosa-Torreblanca, Cerro-Amate.
En Sevilla el patrimonio histórico es fruto del paso de las distintas civilizaciones que se asentaron en la ciudad. Constituido por edificios de arquitectura civil y religiosa, el trazado de la ciudad cuenta con el mayor casco histórico de Europa. Las exposiciones de 1929 y 1992 aumentaron el patrimonio artístico y contribuyeron al crecimiento demográfico y en superficie, vinculando el desarrollo de la ciudad a su enclave más representativo, el rio Guadalquivir. Las Fiestas Mayores de la ciudad de carácter más internacional son la Semana Santa y la Feria de Abril, en ellas se unen el carácter festivo al cultural confiriéndoles unas características que las hacen acogedoras y accesibles a todo aquel que decide disfrutarlas, acompañadas siempre del buen clima de Sevilla en primavera.
OBJETIVOS
En los últimos años se han planteado experiencias en el ámbito local con el objeto de reconducir los comportamientos hacia un desarrollo sostenido.
El Programa 21 (Agenda 21), emanado de la Cumbre de Río de Janeiro de 1.992, fue aprobado por todos los países miembros de Naciones Unidas; refleja un nuevo compromiso político al más alto nivel en favor del desarrollo sostenible, convirtiéndose en un plan de acción internacional para entrar en el siglo XXI. Dicho programa es un documento complejo, que contiene cuarenta capítulos; cada capítulo esta dividido en una o varias áreas de subprogramas, y contiene una amplia variedad de actividades que deben llevar a cabo los gobiernos, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales y/o el sector privado.
El Capítulo 28 del Programa 21 hace un llamamiento a todas las comunidades locales para que creen su propia Agenda 21 ("Agenda 21 Local") que recoja los objetivos generales de la Agenda 21 y los traduzca en planes y acciones concretos para una localidad específica. Propuso que para el año 1996 la mayoría de las autoridades locales de cada país debían haber llevado a cabo un proceso de consultas con sus respectivas poblaciones y haber logrado un consenso sobre un Programa 21 Local. Cada autoridad local debía iniciar un diálogo con sus ciudadanos, organizaciones locales y empresas privadas y aprobar un programa local. Mediante la celebración de consultas y la promoción de un consenso, las autoridades locales recibirían aportaciones de la ciudadanía y las organizaciones cívicas y empresariales, obteniendo de esta forma la información necesaria para formular las mejores estrategias desde las ciudades para una política económica, social y ecológica.
FASES
En el Programa 21 (Río de Janeiro, 1992) se hizo un llamamiento a todas las comunidades locales del mundo para que crearan su propia Agenda 21, instando a que las autoridades locales iniciaran un diálogo con sus ciudadanos, organizaciones locales y empresas privadas no más tarde del año 1996. Mediante la celebración de consultas y la promoción de un consenso, dichas autoridades recibirían la información necesaria para formular las mejores estrategias en las políticas económica, social y económica.
En el contexto local europeo, la posterior Carta de Aalborg (1994) propuso que se creara un modelo de comunidad sostenible, mediante un proceso participativo que debía incluir a todos los sectores de la comunidad local. La Carta de Lisboa (1996) matizó que una Agenda 21 Local debía ser entendida como un proceso participativo que requiere un procedimiento sistemático "paso a paso", recomendando que se estableciera un grupo de personas o instituciones responsables, "Forum Agenda 21 Local", capaces de llegar a consensos de cara a la toma de decisiones. En el contexto local Euromediterráneo, la Declaración de Sevilla (1999) hizo un llamamiento a los ciudadanos y sus asociaciones para que fortalecieran las estructuras y mecanismos de participación de que disponían las administraciones públicas locales. Por su parte, la Declaración de Hannover (2000) resaltó la necesidad de superar las dificultades que hasta la fecha estaban rodeando a la participación pública en los procesos de Agenda 21 Locales.
Y finalmente, la Declaración de Johannesburgo (2002) reconoció que el Desarrollo Sostenible exige una "amplia participación en la formulación de políticas, la adopción de decisiones y la ejecución de actividades a todos los niveles". En definitiva, las Agendas 21 Locales han de ser concebidas como verdaderos procesos, donde la participación pública resulta imprescindible.
El proceso completo Agenda 21 Local de Sevilla consta de seis fases, cada una de las cuales es abordada desde una perspectiva técnica y desde una perspectiva social, resultando un elemento clave del proceso la complementariedad de ambas perspectivas. Esta peculiaridad permite que puedan abordarse ciertas cuestiones que, siendo difíciles de apreciar bajo un enfoque técnico global o resultando complicadas de registrar por un aparato de medida, preocupan a determinados sectores de la comunidad. Así mismo, pueden tenerse en cuenta ciertos aspectos técnicos, tan puntuales en el espacio y/o en el tiempo, que no sean apreciados por un alto porcentaje de la comunidad. En definitiva, es previsible que a lo largo del proceso vayan apareciendo discrepancias entre la problemática percibida por la sociedad y la problemática detectada por la perspectiva tecnocrática, así como discrepancias entre aquello que los poderes públicos creen que necesitan los ciudadanos y aquello que los ciudadanos realmente demandan. Por tanto, es preciso encauzar tales disyunciones para avanzar en la mejora, cualitativa y cuantitativa, de los objetivos comunes a ambas perspectivas; es decir, la mejora de la Sostenibilidad y de la Calidad de Vida.
FASE I: PLANIFICACIÓN.
Durante esta primera fase se desarrollaron los trabajos necesarios para planificar la Agenda 21 Local de Sevilla, creándose a su vez los instrumentos necesarios para su correcto funcionamiento.
Desde la perspectiva social, se constituyó el Consejo Sectorial Local de Medio Ambiente y Sostenibilidad "CSLMAS" de Sevilla (22 de enero de 2001) como "órgano de carácter consultivo y de consenso que tiene por objeto canalizar y favorecer la participación de los ciudadanos y ciudadanas, de sus asociaciones y de otras entidades interesadas en el conocimiento, planificación y gestión de todos aquellos asuntos que, teniendo relación con el Municipio, están relacionados con la defensa de la Naturaleza, la protección del medio ambiente, la mejora de la calidad de vida y el incremento de la habitabilidad y la sostenibilidad del municipio de Sevilla".
Sin embargo, para que este órgano pudiese desempeñar sus funciones de la forma más eficaz posible fue preciso disponer previamente de un Reglamento Regulador (aprobado definitivamente el día 25 de mayo de 2000) que especificaba, entre otras cuestiones, sus funciones generales, sus formas de funcionamiento, así como las competencias de cada una de ellas y las entidades que habrían de estar representadas inicialmente en las mismas.
FASE II: RECOPILACIÓN INFORMACIÓN DE PARTIDA.
En esta segunda etapa, desde la perspectiva técnica fueron definidos, recogidos y analizados los datos más significativos en relación a diversas materias que guardan una estrecha vinculación con la sostenibilidad local (Vivienda y Equipamientos, Tráfico y Transportes, Parques y Espacios Naturales, Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural, Ciclo del Agua, Consumos Energéticos, Calidad del Aire, Ruidos, Residuos, Demografía y Actividad Económica, Sanidad, Riesgos Naturales y Tecnológicos), así como los documentos normativos (vigentes y en preparación) sobre cada una de tales materias.
Bajo la óptica social, los diferentes Grupos de Trabajo establecidos en el seno del Consejo (CSLMAS) se han encargado de identificar y analizar la información temática necesaria para el adecuado desarrollo de sus funciones.
Por su parte, la Oficina de la Agenda 21 Local de Sevilla comenzó a elaborar un "Memorandum", que es actualizado periódicamente, con el fin de recopilar toda la documentación, ordenada y actualizada, concerniente al Proceso de Implantación de la Agenda 21 Local en Sevilla. Dicho documento, cuya primera versión es editada en julio de 2001, tiene el objeto de ayudar a la difusión e información del proceso entre los miembros del CSLMAS, aunque está disponible para la consulta de toda aquella persona interesada en profundizar en los diferentes hitos de este proceso.
FASE III: DIAGNÓSTICO DE SOSTENIBILIDAD.
Este documento se compone realmente de dos versiones interrelacionadas, el Diagnóstico Técnico y el Diagnóstico Social, que interpretan y evalúan los problemas y sus causas desde diferentes ópticas.
El Diagnóstico Técnico se centró en identificar y caracterizar los principales impactos producidos en el municipio, contrastar el cumplimiento de la normativa vigente, etc., evaluando los aspectos técnicos más significativos de la gestión urbana. No pretendía ser un documento exclusivamente descriptivo, sino interpretativo y evaluador de los fenómenos y sus causas, identificando los puntos fuertes y débiles de la gestión del municipio.
Por otro lado, el Diagnóstico Social analizó los problemas de sostenibilidad que más preocupación generaban a los ciudadanos de Sevilla, centrado por lo tanto en el ámbito perceptivo. Como se indica en el epígrafe correspondiente, se establecieron doce Grupos de Trabajo para esta función. Como resultado de ambas perspectivas de diagnosis surgió un único documento de Diagnóstico Inicial del Municipio de Sevilla, que se entendía debía ofrecer una imagen más real de la calidad de vida y la sostenibilidad de la ciudad.
FASE IV: SISTEMA INDICADORES SOSTENIBILIDAD.
Durante esta fase, las Interacciones Ambientales, Sociales y Económicas previamente identificadas en el Diagnóstico de Sostenibilidad fueron transformadas en Indicadores, para lo cual se pasaron por una serie de análisis con el fin de que los Indicadores que finalmente conformaran el Sistema de Indicadores de Sostenibilidad cumpliesen con los requisitos internacionalmente reconocidos para ello.
De esta forma quedó definido, a finales del año 2002, el Sistema de Indicadores de Sostenibilidad de la Agenda 21 Local de Sevilla, diseñado para dar respuesta a la práctica totalidad de las inquietudes mostradas en los Grupos de Trabajo durante los años 2001 y 2002.
Tras finalizar su valoración, este Primer Sistema de Indicadores de Sostenibilidad posibilitará la obtención de una "imagen estática" e inicial de la sostenibilidad de nuestra ciudad, conformando a su vez los cimientos para la configuración del Sistema de Indicadores de Seguimiento.
Este Sistema de Indicadores de Sostenibilidad de Seguimiento tendrá la misión de complementar al Primer Sistema de Indicadores pues, mediante el monitoreo de aquellos aspectos identificados como más relevantes respecto a la sostenibilidad del municipio, servirá de "barómetro dinámico" para conocer el grado de cumplimiento de los Planes de Acción que emanen del Consejo (CSLMAS). El SIS de Seguimiento requerirá a su vez de la definición mecanismos para controlar y corregir las desviaciones que pudieran presentarse durante la ejecución de los Programas de Acción.
FASE V: PLANES DE ACCIÓN.
El Plan de Acción tienen la misión de corregir y hacer más sostenibles las áreas/indicadores más deficitarios. Para ello se vale de Programas de Actuación y de Proyectos, que son figuras más concretas en cuanto a las acciones a acometer y en relación a los objetivos y metas perseguidas.
El I Plan de Acción de Sevilla se establecerá, obviamente, teniendo en cuenta los resultados del Diagnóstico Inicial de Sostenibilidad y el I Sistema de Indicadores de Sostenibilidad finalmente validado y aprobado por el CSLMAS.
Tanto las líneas estratégicas de cada Programa de Acción como los objetivos y las metas concretas, referidas a la tendencia deseada de los aspectos relacionados con la sostenibilidad y de los indicadores aprobados, serán desarrollados tomando como base los estándares y políticas europeas, y en su caso, los estándares y políticas internacionales, así como las prioridades establecidas, la viabilidad técnica y las disponibilidades económicas. Así, el Sistema de Indicadores de Seguimiento juega en esta fase un papel esencial, puesto que servirá para evaluar la efectividad o ineficacia de las medidas adoptadas para la mejora de la situación existente, permitiéndonos a su vez señalar la necesidad de reajustes, en función de los resultados obtenidos.
Para todo ello es necesario, en primer lugar, realizar una jerarquización de los Indicadores de Sostenibilidad, tarea a realizar por el CSLMAS, que deberá establecer un orden de prioridades sobre las actuaciones a emprender, algo que quedará evidenciado por el Sistema de Indicadores de Sostenibilidad de Seguimiento. Esto conducirá a la redacción de Proyectos preliminares para los Indicadores seleccionados, tras lo cual será necesaria la valoración económica y la temporalización del I Plan de Acción, así como la identificación de los ámbitos de responsabilidad derivados de ésta.
De esta forma, el Plan de Acción y los Programas de Actuación se presentan como las líneas que representan las soluciones ideadas para la mejora de los aspectos deficitarios detectados con las figuras anteriores, por lo que sus objetivos podrán traducirse en la mejora de determinados Indicadores del SIS de la Agenda 21Local de Sevilla.
FASE VI: REVISIÓN DEL PROCESO.
Finalmente, tanto la ejecución de los Programas de Acción contemplados en el Plan de Acción, como el funcionamiento del Sistema de Indicadores de Seguimiento, deberá tener una continuidad temporal que permita retroalimentar el proceso Agenda 21 Local de Sevilla y ajustarlo tanto a las necesidades presentes como a las futuras. Por este motivo, en el proceso de sostenibilidad local sevillano se ha huido de connotaciones que hagan suponer que la ejecución de los Programas de Acción es una fase estanca a corto-medio plazo.
Por el contrario, el Diseño de Detalle de la Agenda 21 Local se concibe como algo continuo, en permanente evolución, con el objeto de dar respuesta a la realidad cambiante del sistema urbano. De esta forma, una vez implantada la Agenda 21 Local, el proceso de implementación de ésta habrá de mantenerse permanentemente en el tiempo.
Una vez concluidas las cinco fases del proceso anteriores está prevista una prospectiva del Diagnóstico de Sostenibilidad, tras la culminación del I Plan de Acción, al objeto de ofrecer una comparación entre el estado inicial y el final.

Agenda 21 Local Sevilla - Delegación de Medio Ambiente
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