(03/07/2017) El Ayuntamiento analiza la suspensión del contrato de control sobre especies invasoras de cotorras a la espera de más datos y tras mantener un foro con científicos y asociaciones de defensa de los derechos de los animales

La Delegación de Bienestar Social y Empleo propicia una reunión de trabajo para abordar el “grave” problema de las cotorras de Kramer y argentinas que ponen en serio riesgo la supervivencias de especies autóctonas, sobre todo del murciélago nóctulo. El Consistorio, que tendrá nuevos datos este año sobre la población de esas aves, estudiará la suspensión de la ejecución del contrato de control previsto para consensuar el método, aunque advierte de que hay que actuar de forma “rápida y contundente”.

El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Delegación de Bienestar Social y Empleo, ha mantenido hoy una reunión de trabajo con distintas asociaciones de defensa de los derechos de los animales, entidades científicas y universitarias y varios expertos en biología, ecología y ornitología, y en la que también han estado presentes Adolfo Fernández, director general de Medio Ambiente y Parques y Jardines, responsables del Zoosanitario Municipal y concejales de los grupos Ciudadanos y Participa, para analizar cómo afrontar el control de la cotorra de Kramer y la cotorra argentina en la ciudad, al tratarse de aves invasoras convertidas ya una seria amenaza para otras especies autóctonas.

En tal reunión, presidida por el delegado de Bienestar Social y Empleo, José Manuel Flores, se ha partido del informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad Pablo de Olavide que constata la proliferación de ambas especies de cotorras, especialmente la Kramer, en la capital hispalense, sobre todo en el Parque de María Luisa y el entorno del convento de Santa María de las Cuevas (Cartuja), poniendo en serio riesgo la supervivencia de los murciélagos de la especie autóctona nóctulo gigante y, en menor medida, a la población de cernícalo primilla. Los científicos han advertido, además, de que ese murciélago podría incluso quedar extinguido en la ciudad en unos dos años.

“Se exige ya una rápida y contundente respuesta contra esas especies invasoras. En esto todos los presentes hemos coincidido, pero sí hay controversia en el método a emplear. Tras tener en cuenta todas sus opiniones y las sensibilidades y también el hecho de que tendremos a finales de año un nuevo conteo actualizado de cotorras de Kramer, que en la actualidad están en su fase de nidificación, en la Delegación, desde la prudencia y por respeto al diálogo, se ha optado por estudiar la suspensión de la ejecución del contrato para el control de las cotorras mediante el disparo con carabina de pequeño calibre de aire comprimido, que fue en su día aconsejado por los propios científicos del CSIC y la UPO como el método más rápido y eficaz, de manera que se analizarán posibles alternativas. Eso sí, reitero, teniendo presente siempre que hay que actuar de una manera rápida y contundente”, ha comentado Flores.

El delegado ha explicado que, por parte del equipo de científicos del CSIC y la UPO, se han utilizado a lo largo de años métodos alternativos como capturas a través de trampas, sin que se haya alcanzado un nivel óptimo de eficacia. “De hecho, avisan de que, al ritmo actual de reproducción, se tardaría más de un cuarto de siglo para la erradicación del problema con esos métodos”, ha abundado Juan Manuel Flores. En 2011, eran unas 1.000 cotorras, el año pasado rondaban las 2.000, y para este año la estimación apunta a las 2.800.

Aun así, en los próximos meses el Ayuntamiento irá tratando con los científicos y las asociaciones en defensa de los derechos de los animales cómo afrontar ese “grave” problema y los sistemas más adecuadas científica y socialmente y también más eficaces, “con informes y datos por delante, escuchando a todos y propiciando el consenso pero siendo conscientes de que hay que actuar con contundencia”, según ha concluido.

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