Jardines de la Calzada

Nombre: Jardines de la Calzada

Tipo: Jardín de Distrito

Distrito: Nervión

CP: 41003

Situación: entre las calles José Laguillo, Campo de los Mártires, Enrique Marco Dorta y Juan Antonio Cavestany

Acceso: líneas 32, C1 y C2

Superficie: 28415 m²

Descripción:

Durante el siglo XVII se consolidó en esta zona un arrabal extramuros, más allá del arroyo Tagarete, que tenía por vías principales la denominada Calzada de la Cruz del Campo (hoy avenida Luis Montoto), que tomaba el nombre del humilladero situado en la misma, y otra la que venía a coincidir aproximadamente con la calle actualmente denominada Campo de los Mártires. Este nombre recoge la tradición que asegura que en las inmediaciones fueron martirizados, entre otros cristianos, las Santas Justa y Rufina, patronas de la ciudad. El topónimo ya existía anteriormente en forma de “Prado de Santa Justa” y permaneció hasta la segunda mitad del siglo XIX, habiéndose consolidado con el nombre de la nueva estación ferroviaria que se levanta en las proximidades.

Las dos vías o ejes del arrabal venían a confluir cerca de la llamada “alcantarilla de las Madejas”, tramo del acueducto almohade que traía el agua a Sevilla desde Carmona. Una parte de los restos de éste, se pueden contemplar al inicio de la avenida Luis Montoto, en su encuentro con la calle Juan Antonio Cavestany. El barrio, desarrollado principalmente entre esas dos antiguas vías hoy calles de la ciudad, se conoció pronto como “barrio de la calzada”, de donde toman el nombre los jardines.

El área donde se asientan estos jardines es resultado de la profunda remodelación que sufrió toda la zona con motivo de la construcción, en las vísperas de la Exposición Universal de 1992, de la estación ferroviaria de Santa Justa que se encuentra junto a ellos y del soterramiento de las vías férreas que de ella parten hacia el Sur.

Como resultado de esa reurbanización quedó un gran área libre que fue destinada a espacio de uso público en una zona que carecía de los suficientes. El diseño inicial siguió la pauta imperante en aquéllos momentos que proponía recintos que hacían especial énfasis en el tratamiento de los pavimentos y en la profusión de estructuras de obra civil, como escalinatas, rampas, estructuras metálicas y de hormigón, mobiliario urbano de idénticos materiales, galerías porticadas, taludes enlosados, etc, destinando a la vegetación un papel secundario y a veces irrelevante o simplemente inexistente, dando lugar  a una serie de espacios públicos que se extendieron por la ciudad en esas fechas, conocidos pronto como plazas duras o jardinería dura, términos que encerraban en sí mismo una profunda contradicción y que motivaron una aguda controversia en la ciudad pues fueron rechazados por una parte considerable de sus presuntos usuarios.

En casi todos los casos la profusión de zonas pavimentadas sin la adecuada sombra –en recintos que paradójicamente tenían gran extensión- los hizo inviables en las épocas de calor. Numerosas sutilezas en su diseño, como quiebros en las líneas principales de la composición, pavimentos cambiantes, diagonalizaciones en sus trazados... fueron incomprendidos por una mayoría de ciudadanos apegados a la jardinería tradicional de la ciudad que ofrecía diseños más simples, con predominio de las ortogonalidades y sobre todo, con profusión de áreas de sombra predominantemente ofrecidas por una vegetación que era el elemento dominante en las diferentes composiciones.

Toda la zona descrita e vio sometida al abandono propiciado por una falta de uso adecuado, con degradación y deterioro de muchas de las piezas -sobre todo las metálicas- que contenían. A la vista de la situación y tratándose de espacios de considerable superficie y necesarios para la correcta dotación de los barrios, se acometió, a finales de los años noventa, un detallado programa de revegetación, plantándose numerosos árboles, conjuntos arbustivos, trepadoras, etc., para paliar los defectos indicados.

Ejemplo de ese proceso son estos jardines, que después de la revegetación indicada ofrecen el aspecto actual que a continuación se describe.

Pueden distinguirse dos zonas separadas por la calle Beata Juana Jugán, fundadora de la orden que regenta el asilo que se levanta junto a estos jardines. Cada una con una composición diferente: la primera, se extiende entre la calle citada, la calle Campo de los Mártires, la de Enrique Marco Dorta y la de Juan Antonio Cavestany. De planta trapezoidal, con una alineación de washingtonias (Washingtonia filifera) que sigue la dirección marcada por esta calle, sirve de base para todo el trazado y conduce visualmente con marcada diagonalidad hacia la vecina estación de Santa Justa.

Este trazado comienza por los pavimentos, combinación de piezas de piedra artificial de color amarillento, con fajas de granito. Se utilizan en ella tanto formas cuadradas como otras rectangulares.

Más allá, aparecen piezas cuadradas de chino lavado. Con la pauta de la alineación de las palmeras, se construye a base de metal y hormigón, una galería en alto a modo de pérgola. Dicha pérgola está profusamente revestida con buganvillas y recorre todo el espacio del jardín. Paralela a ella existe una línea de jacarandas (Jacaranda mimosaefolia) a las que se accede mediante escaleras.

Cercana a la calle Campo de los Mártires se extiende una gran área, en parte pavimentada con loseta de hormigón, cuyo ajardinamiento se basa en una triple hilera de paraísos (Melia azedarach) y cuatro más de jacarandas. Todas permanecen paralelas a la alineación base del jardín marcada por las washingtonias y reforzada por la galería–pérgola y los pavimentos. Esta zona proporciona un área de sombra frente a la más abierta situada junto a la calle Juan Antonio Cavestany. El borde exterior de todo este gran trapecio se resuelve con plátanos (Platanus x hybrida) que ya vienen plantados a lo largo de esta última calle citada.

Junto a bancos de hormigón y metálicos, existe un monolito de granito que sostiene un busto de Ofelia Nieto –cantante lírica que también tiene una glorieta dedicada en el parque de María Luisa- donado por la comunidad de Galicia en Octubre de 2000, fecha que marcó el final del proceso de regeneración de estos jardines. Un área de juegos instalada en el año 2003 ha cubierto las necesidades de equipamiento infantiles en el sector.

La segunda de las zonas que presenta este jardín ofrece un tratamiento diferente y más blando. En primer lugar,  predomina el pavimento a base de albero que tapiza las sendas peatonales que se abren entre los arriates de los que carecía la zona anterior. En ellos aparecen logrados y densos grupos arbustivos entre los que podemos citar grupos de abutilones (Malvaviscus arboreus) y que contrastan frente a la ausencia de arbustos de la otra zona.

Por otro lado, tenemos árboles, entre los que predominan paraísos y jacarandas, pero sometidos a un tratamiento más libre. El talud y el muro de contención que lindan con el trazado de la calle José Laguillo se han revestido de vegetación.

Junto al pretil que permite contemplar las vías férreas que discurren hacia su enterramiento existe una gran agrupación de jacarandas que cierra la composición. Dos washingtonias que continúan la hilera del otro lado, sirven de conexión virtual entre las dos zonas descritas, y deja entrever al fondo la airosa silueta de la estación de trenes.

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