46.-Mausoleo Fernández García de la Villa

 

C/Santísimo Sacramento, derecha, 12

 

Realizado hacia 1913 por D. José Espiau y Muñoz, el cual presentaría un primer proyecto que, tras ser aprobado y al comienzo de la obras de construcción del panteón, se percataron de que estos planos resultaban pobres. A consecuencia de esto se presentaron nuevos planos respetando la forma y los perímetros del primero.

 

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Fachada panteón Fernández García de la Villa

 

Panteón con aires orientalizante de planta cuadrada y cubierto mediante cúpula, está realizado con material pétreo y con revestimiento en color blanco. Destaca de él su fachada la cual abre al interior del mismo mediante doble arco de medio punto, el exterior cargado de decoración de tipo vegetal, y el interno reservado para la inscripción que da nombre al panteón. Estos aparecen sobre pareja de columnas adosadas al muro las cuales presentan basa, fuste luso y capiteles con decoración profusa. Así mismo, un alfiz muy decorado con motivos vegetales, parejas de coronas florales y relojes alados al interior, completan esta decoración. Por encima corre una galería de pequeños arcos de medio punto, que otorgan iluminación al interior, y que recorren el perímetro del panteón, marcando las esquinas de los cuatro lados con coronas de laurel, símbolo de la victoria. Da paso a la cubierta una cornisa sobre pequeñas ménsulas, destacando en ella unos curiosos remates con apariencia metálica. Una cruz latina cierra el conjunto.

 

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Vista exterior e interior panteón Fernández García de la Villa

 

Su interior presenta en los muros laterales el espacio reservado para los enterramientos y en su muro frontal se destaca un pequeño altar, marcado con una hornacina de medio punto y flanqueada por pequeñas columnas, que cobijan la imagen de un crucificado.
Dña. Mª Josefa García de la Villa y Pérez fue la primitiva concesionaria de éste panteón, a quien el 18 de octubre de 1912 se le concederán, por parte del Ayuntamiento, 10,56 m2 de terreno. Tras ella, en 1935, y por motivos de herencia, será su nuevo concesionario su hijo D. Rodrigo Fernández y García de la Villa. Al no tener descendencia directa el panteón pasará a manos de una de sus sobrinas, Dña. Rosario Abascal Fernández y ya en 2008 serán sus concesionarios los hijos de ésta.

 

Para tratar sobre esta familia partiremos de la figura de D. Rodrigo Fernández y García de la Villa, quien estudiaría Filosofía y Letras y conseguiría doctorarse en Derecho, llegando a ocupar un puesto de profesor interino en la facultad. Tuvo un papel destacado en la vida política perteneciendo al Partido Liberal, siendo además concejal del Ayuntamiento de Sevilla entre los años 1920 y 1923, fecha tras la cual dimitiría tras el Golpe de Estado de Primo de Rivera. Tras esto, y por adhesión de los miembros de su partido al General Primo de Rivera, anuncia públicamente que abandona la política activa, sin embargo serían los momentos claves para su unión a las ideas republicanas, como consta por la participación en las conmemoraciones del aniversario de la Primera República en febrero de 1926. A partir de 1930 impulsó la Derecha Liberal Republicana, tras la dimisión de Primo de Rivera, y formado por seguidores de D. Niceto Alcalá-Zamora, a quienes representó en la Junta Municipal Central del Partido Republicano Autónomo de Sevilla, estamento dirigido por D. Diego Martínez Barrio, siendo él vocal del mismo entre 1930 y 1931. Tras una coalición republicana-socialista, D. Rodrigo Fernández y García de la Villa ocupó el cargo de concejal del Ayuntamiento de Sevilla, entre 1931 y 1933, asumiendo la Alcaldía de la ciudad entre abril y junio de 1931. Durante su cargo el Gobierno decretó el levantamiento de estado de guerra procediéndose a la puesta en libertad de los presos por cuestiones sociales. También incautó el Real Alcázar, propiedad de la corona, e hizo que pasara a ser patrimonio de la ciudad, constituyó una Bolsa de Trabajo en la ciudad de Sevilla y nombró como Hijo Ilustre y Predilecto de Sevilla a Martínez Barrio, a cuyo partido se ligó totalmente, abandonando así sus compromisos con Niceto Alcalá-Zamora. En 1931 la coalición a la que representaba lo propuso como candidato a Diputado, resultando elegido, hecho que le hará renunciar a sus compromisos con Sevilla, abandonando la alcaldía y pasando a residir en Madrid para ocupar su nuevo cargo. No destacó en su actividad parlamentaria, salvo por la iniciativa presentada junto a Bravo-Ferrer, con la que consiguieron una enmienda para poder celebrar manifestaciones religiosas públicas. En 1933 volvió a figurar como candidato a las Cortes, sin conseguir revalidar el cargo, pero Martínez Barrio lo nombra Consejero de Estado, lo que hizo que dimitiera como Concejal del Ayuntamiento de Sevilla por incompatibilidad de los cargos. Tras esto poco a poco fue retirándose de la política hasta que su vida se apaga el 22 de febrero de 1939 a los 55 años en su residencia habitual en Sevilla.


Como hemos visto dedicó toda su vida a la política, lo que hizo que quizá desatendiera su vida sentimental. Fue hijo de emigrantes cántabros dedicados al comercio los cuales se trasladaron a Sevilla, donde nacerían sus tres hijos. Su hermano D. Enrique Fernández García de la Villa también se dedicó a la vida política, sin llegar a tener la trascendencia de su hermano. Ambos pertenecieron a la Junta de Gobierno de la Hermandad sevillana de Los Negritos.


En el panteón familiar que nos ocupa se encuentran inhumados su concesionaria primitiva y su marido, Dña. Mª Josefa García de la Villa y Pérez y D. Domingo Fernández Vélez, padres de D. Rodrigo, también sepultado en el panteón junto a sus hermanos y demás familiares.

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