Anécdotas

Sabemos de antemano que recoger en unas pocas líneas el inmenso cúmulo de anécdotas y curiosidades que la Feria de Abril ha venido aportando desde los primeros tiempos del Prado hasta nuestros días es tarea totalmente inútil. Pero para los amigos de las citas oportunas, vaya esta recopilación que hemos ido reuniendo, tanto de los distintos autores que han tratado el tema como de aportaciones directas del pueblo llano de Sevilla:

La primera Feria de Abril de los Remedios se celebró, curiosamente, en Mayo. Concretamente del 1 al 6 de mayo por razones del calendario litúrgico. Para tratar de arreglar la paradoja, fue inaugurada oficialmente a las 21:00 horas del día 30 de abril de aquel año de 1973 por el Alcalde D. Juan Fernández Rodríguez García del Busto. Por cierto que las primeras sevillanas que sonaron en aquellos campos de los Remedios las cantó Naranjito de Triana acompañado a la guitarra por José Cala "El Poeta".

1133339528666_f01.jpgFue en las dos primeras casetas que se instalaron a finales de marzo de 1973 en los números 39 y 41 de la calle Joselito el Gallo, donde el Alcalde y el Concejal de Fiestas Mayores D. José Jesús García Díaz confirmaron oficialmente a los medios de comunicación la celebración de la primera Feria en aquel recinto. El más triste recuerdo de la Feria es sin duda el del año 1964, todavía en el Prado. el fuego fue aquel año el protagonista.

Nada menos que 67 casetas ardieron, registrándose más de 50 heridos de diversa gravedad y el fallecimiento de un anciano a causa de las lesiones producidas. Sin embargo, y como una más de las grandes paradojas de Sevilla, aquel fue también el año de la solidaridad. Los sevillanos dieron muestra una vez más de que saben unirse en la desgracia más que en la bonanza.

La reconstrucción total o parcial de las casetas quemadas, en muy pocas horas, permitieron que la Feria de 1964 se siguiera celebrando, con gran afluencia de público y una animación muy especial, como si se quisiera ahogar la desgracia con la explosión de alegría de un pueblo sabio, quizás por su experiencia milenaria.

La política ha tenido siempre gran incidencia en las distintas etapas de la Feria. Fue quizás en 1931 cuando más desprevenida estuvo Sevilla, ante la gravedad de los acontecimientos en España. En la madrugada del día 14 de abril de aquel año Don Alfonso XIII embarcaba en Cartagena en un buque de guerra con rumbo a Marsella, con lo que se proclamó la República.

En Sevilla, el entonces Alcalde Conde de Halcón, dimitió, con todo el equipo de gobierno, Alumbradocediendo su mandato a los republicanos.La Feria estaba a punto de inaugurarse y, de pronto, se dieron cuenta de que había que cambiar todas las banderas monárquicas por las republicanas. En horas y a costa del trabajo de muchas mujeres sevillanas se consiguió tener la Feria a punto. El Ayuntamiento republicano, recién estrenado, se gastó la friolera de 13.250 ptas. en banderas.

Ejemplo vivo de que la picaresca siempre estuvo unida a nuestra Feria fue la orden del Ayuntamiento, nada menos que en 1893, acerca de que los cocheros de punto no pregonaran sus servicios diciendo "Al real" ya que los incautos sevillanos, entendiendo que se trataba del precio, alquilaban el coche, por lo que se le cobraban al final DOS REALES (cantidad exorbitante para la época). Por supuesto que lo de "Al Real" se refería al de la Feria.

Las corridas de toros han sido siempre complemento indispensable de la Feria. Incluso en la primera de ellas, en 1847, hubo UNA CORRIDA DE TOROS. Se lidiaron 6 toros de Don Luis Taviel de Andrade por los diestros Juan Lucas Blanco, de Sevilla y Manuel Díaz "el Lavi", de Cádiz. Ya entonces protestaron los sevillanos por tan flojo cartel que dejó fuera a los monstruos de la época Curro Cúchares, Pepete o Francisco Montes "Paquiro".

La anécdota más reciente en el tiempo es sin duda la de la Feria de 1990. Por primera vez y después de siglo y medio, la Feria de Sevilla se celebraba sin uno de sus más importantes componentes: el caballo. Por culpa de la peste equina y las disposiciones oficiales al respecto Sevilla se quedó sin su imagen más universal de primavera: La de un caballista o unas mulillas enjaezadas por el Real, bañadas por la luz única de nuestra tierra en el mes de abril.

Desde 1847 la Feria de Abril ha padecido incidencias de todo tipo. Los vaivenes políticos, incluidas las guerras que, como Portada de la Feriala civil española, la tuvo suspendida de 1937 a 1939 inclusive. El fuego, los huracanes, las crisis económicas... nada ha podido con ella. Parece como si la voluntad soberana de un pueblo en pie de feria acaba consiguiendo que año tras año las bombillas de la Portada se enciendan en el momento oportuno.

 

 

 

 

 

 

La luz única de nuestra tierra en el mes de abrilSevilla y su Feria de Abril. Un amor eterno que nos invade a todos.

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