«EL CARRIL BICI Y EL FUTURO»
OPINIÓN. LAS CARTAS
MANUEL CALVO SALAZAR (Sevilla)
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No comprendo quién puede estar en contra de la red de carriles bici que se construye. Realizo este anuncio de incomprensión desde la óptica de un ciudadano preocupado por los problemas a los que se enfrentará Sevilla a corto plazo.
Como se sabe, es necesario dar marcha atrás al uso indiscriminado de los coches por tantas razones que el espacio de esta carta es reducido para exponerlas. Cuando se viaja a otras ciudades, incluso muy cercanas a la nuestra y que comparten con ella cultura y clima, se da uno cuenta del porqué. Cuando se reduce la circulación rodada se mejoran todos los aspectos que han hecho que las ciudades sean ciudades, es decir, espacio para la convivencia y la relación pacífica y no a grito pelado o a toque furibundo de claxon.
Razones energéticas y relativas al cambio climático aderezan la insostenible situación en la que estamos. En un horizonte de encarecimiento del petróleo y de falta de seguridad en el suministro, ¿no será más competitiva la economía que menos dependa de este preciado recurso? ¿No es una estrategia clara de competitividad consumir mientras menos petróleo mejor?
Para ello habrá que cambiar de hábitos de movilidad: el fomento del transporte público y de los medios no motorizados (peatón y bicicleta) son las únicas alternativas posibles. Como el espacio urbano es limitado, habrá que realizar una redistribución de ese espacio y dedicarlo a estos medios más benignos y no a los que provocan que el ambiente en las ciudades sea irrespirable, incómodo e inhabitable.
Que todo ello provocará incomodidades a los que aún se empecinan en coger el coche para todo, pues sí. ¿Y qué? Dentro de diez años las protestas en contra del carril bici nos parecerán tan inadecuadas y antiguas que nos darán vergüenza ajena.
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Aparecido en DIARIO DE SEVILLA el 4/11/2006