DESCUBRE SEVILLA EN BICICLETA
Moverse en bicicleta no sólo es un medio ecológico y saludable. Su asequible precio de venta junto a las facilidades del alquiler y las rutas programadas para conocer la ciudad lo convierten en más que una alternativa a los problemas de tráfico y aparcamientos
Conocer Sevilla y su provincia a través de un medio de transporte como el de la bicicleta, permite adentrarse en sus barrios y perderse en su riqueza artística y cultural. Cada vez más, los problemas de tráfico, la falta de aparcamientos y la inaccesibilidad a los cascos históricos de las ciudades en vehículos a motor, potencian un mercado hacia la ecología y salubridad. Aunque uno puede sentirse perdido entre la gran variedad de modelos, utilidades, colores y diseños de «bicis», un asesoramiento apropiado puede evitar compras inadecuadas que no lleguen a cumplir las expectativas marcadas. Definir su uso, si de ciudad o de montaña, y comprobar que la adquirida sea la que mejor se adapte a las propias necesidades, es la base de una buena compra. Para los expertos, la mejor marca es aquella que cumpla con los aspectos necesarios en calidad (material y acabados), ergonomía (forma y geometría) y funcionalidad (componentes). Así grandes firmas como Trek, GT, BH, Monty o Scott, ofertan sus «bicis» por precios que pueden incluso alcanzar los 6.000 euros. Sin embargo, su coste, a partir de los 99 euros -unos 50 más si es de ciudad-, es tan variado como las opciones de compra y el abanico de accesorios. El casco y los guantes, así como un adecuado sistema de luces y cuentakilómetros puede costar entre 30 y 50 euros, según informó a ABC Enrique González, gerente de Quiquecicle, especializado en venta y alquiler de bicicletas tanto para la capital como para su área metropolitana (avenida Ramón y Cajal, 17).
¿Cómo debe ser una bici urbana? Para ir a trabajar, pasear, comprar, ir al cine o de copas, la bici urbana es un modo de transporte perfecto para los desplazamientos cortos en la ciudad. Permite, según apuntó Enrique González, «una postura derecha, más relajada, no deportiva» para lo que requiere estructuras y equipamientos concretos más allá de la suspensión y la geometría. «Tienen unas ruedas finas, sin tacos, con potencias regulables, bajada o subida del manillar al gusto, una suspensión suave tanto en la horquilla como bajo el sillín que es más cómodo y basta con cambios de entre 3 y 7 velocidades para ir por zonas urbanas», explicó. A su juicio, deben posibilitar no sólo montar vestido «de calle», sino que cuente por ejemplo, con un portabultos o transportín donde depositar la cartera o el bolso. Deberá igualmente estar provista de cubrecadenas y guardabarros para evitar las salpicaduras de barro o las manchas de grasa, así como de una iluminación trasera y delantera para poder circular en horario nocturno. Establecidos el criterio de mínimos, el mercado propone varios tipos de bicicletas urbanas, entre ellas, las de geometría «estándar» con ruedas de 26 y 28 pulgadas y que llegan de la mano de marcas nacionales como BH y Orbea o de las internacionales Conor o Trek.
Los accesorios complementarios van desde un portabebés tipo silla de plástico que se adhiere a la bicicleta y soporta un peso de 25 kilos -hasta niños de 6 años- por 30 euros, hasta una bici infantil desde 150 euros, de una única rueda a enganchar a la parte trasera de una bicicleta de adulto y que incluso, trae consigo sus propios cambios de marcha.
Plegables. La última revolución en movilidad, son las bicicletas plegables, antiguamente llamadas «de barco» por su maniobrabilidad para acomodarlas en veleros. Están diseñadas bajo una morfología particular y práctica para poder ser «cerradas» por varios puntos en menos de un minuto y facilitar así tanto su transporte como su almacenamiento. Su peso oscila entre los 7.5 y 15 kilos aproximadamente y con ruedas algo más pequeñas, de 16 o de 20 pulgadas. Son trabajadas por marcas como Dahon, Trek, Monty, Giant, Brompton, BH y Conor, con un precio base de entre 125 hasta 600 euros.
Eléctricas. Varios modelos provenientes de firmas como Catron, Eco Bike o Monty, cuentan con el apoyo de un motor o batería eléctrica que actúa de ayuda a la hora del pedaleo. Entre los inconvenientes figuran el peso de las baterías, aunque «son fáciles de manejar, tienen un desplazamiento suave y aguantan 50 kilómetros con una sola carga». De momento, están regidas por la normativa de bicicletas y su precio de venta al público es de unos 500 euros. Y aunque en Sevilla aún no son demasiado conocidas, otra modalidad es la bicicleta de paseo Cruiser, reconocidas como playeras tipo «chopper», con manillares llamativos y que «son prácticamente para lucimiento», comentó Enrique. Las producen marcas como Schwinn, Felt, GT o Trek a partir de 250 euros.
Rutas «a medida». Una de las alternativas para conocer la ciudad en bicicleta pasa por las visitas turísticas que organizan empresas especializadas. Es el caso de las rutas programadas por «Rent a Bike Sevilla», que divide en siete las zonas de mayor interés: «Sevilla y sus Puentes» donde se recorrerá en bicicleta el Río Guadalquivir además de contemplar los nueve puentes de Sevilla y su simbología histórica; «El legado Gótico Mudéjar», que pretende dar a conocer la Historia de Sevilla vista desde sus obras arquitectónicas más representativas; «Los Jardines de Sevilla», con la visita al Alcázar y un paseo por los parques de la ciudad; «La Sevilla Barroca», ruta por lo más emblemático del siglo XVII en una ciudad marcada por la religiosidad; «Sevilla y sus árboles», paseo por la arboleda centenaria de Sevilla y su historia; «Las Exposiciones Universales desde el 29 al 92» y «El embrujo de Sevilla de noche», a partir de primavera. La duración de cada ruta es de aproximadamente 3 horas y cuesta 45 euros por persona. El precio incluye bicicleta y guía oficial de turismo multilingüe.
Desde la empresa «Ciclotour» (www.cliclotour.com), se propone al cliente dos rutas más por «Sevilla Monumental» y «Sevilla Itálica», incluso la posibilidad de programar rutas «a medida» atendiendo a los gustos del cliente, según apuntó el responsable de Ciclotour, Juan Campos. Los recorridos son de 3 y 4 horas respectivamente, con un precio de 21 y 24 euros por persona y entre los servicios prestados, figura un mecánico acompañante, coche de apoyo y casco. Otra de las opciones ofertadas corresponde a las rutas en cuadriciclos en el interior del Parque de María Luisa con un sistema de audio independiente y con visitas a la Plaza de América y al Museo de Artes y Costumbres Populares. Su coste es de 7 euros la hora.
¿Cuánto cuesta alquilar una bici?. Descubrir los rincones de Sevilla utilizando este medio de transporte puede hacerse desde 2 euros, precio de alquiler por media hora, 10 euros si es un día, 34 si un mes, y extenderse incluso a ocho meses por 64 euros. Quiquecicle ofrece servicio de entrega a hoteles y dos puntos de alquiler también los fines de semana y festivos en el Parque de María Luisa (detrás del Pabellón Mudéjar) y en la entrada principal del Parque del Alamillo. Para más información: www.quiquecicle.com o 900 777 007 (llamada gratuita). Otra forma de moverse lo propone Carlos Amarillo, responsable de «Rent a Bike Sevilla» a través de bicicletas urbanas plegables. «En tan sólo 1 minuto puedes dejar tu bicicleta del tamaño apropiado para, por ejemplo subirla a un autobús, introducirla en un museo, en el maletero de un taxi o en el Metro», señala. Su peso es de 14 kilos y por 9 euros -2 más por el casco-, el interesado puede alquilarla durante tres horas, prolongar una jornada (24 horas) por 18 euros o completar la semana por 84 euros. Reservas vía internet con ofertas especiales (www.rentabikesevilla.com) o telefónica (619 461 491).
Aparecido en ABC el 05/03/2006