10 claves del presupuesto del Ayuntamiento de Sevilla para 2020

Qué es y cómo se distribuye

¿Qué es el presupuesto del Ayuntamiento de Sevilla?

Es la herramienta de planificación de la gestión municipal que contiene las previsiones de ingresos y gastos de la ciudad y su aplicación a los distintos servicios públicos que se ejercen por parte del Ayuntamiento de Sevilla. Es de carácter anual y con él se sufraga desde la limpieza de la ciudad hasta el transporte público, pasando por el mantenimiento de los parques y jardines, la atención a las familias necesitadas, los planes integrales de mejora de los barrios más pobres o la programación de los espacios culturales municipales.

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¿Pero sólo servicios públicos?

No. El presupuesto contiene un plan económico y financiero que incluye estrategias para el crecimiento económico y la creación de empleo (por ejemplo, ayudas a emprendedores, comerciantes, autónomos), así como para fortalecer la actividad del tejido asociativo de la ciudad, entre ellos las entidades sociales, ONG, entidades sin ánimo de lucro, asociaciones que promueven la igualdad entre hombres y mujeres, etcétera. Es decir, un presupuesto que sostiene los servicios públicos municipales al tiempo que respalda las iniciativas privadas y sociales.

¿Cuántos presupuestos hay?

De entrada, existe un Presupuesto como Ayuntamiento de Sevilla, que alcanza en su proyecto para el año 2020 los 869.732.042,84 euros, 49 millones de euros superior al del 2018, y un crecimiento de casi el 6 por ciento. Después está el Presupuesto consolidado del Ayuntamiento de Sevilla que incluye, a su vez, las cuentas de las empresas municipales (Lipasam, Tussam, Emvisesa) y sus organismos dependientes (Agencia Tributaria, Gerencia de Urbanismo, ICAS, IMD, Patronato del Real Alcázar). Este alcanza para 2018 los 1.029.651.484 euros, con un incremento de 63 millones de euros con respecto a 2018, un 6,5 por ciento más.

¿Por dónde se ingresa y por dónde se gasta?

Los ingresos del Ayuntamiento de Sevilla proceden, fundamentalmente, de impuestos directos, tasas por servicios públicos, participación en los ingresos tributarios del Estado, ingresos procedentes de la aplicación de la Ley de Participación de las Entidades Locales en los Tributos de Andalucía, fondos europeos y créditos. Y se gasta en todos los servicios públicos municipales, desde los policías locales hasta los bomberos, pasando por conductores de autobuses, personal de los servicios sociales, personal de atención a las mujeres víctimas de violencia de género, porteros y personal de mantenimiento de los colegios públicos, etcétera, y en el impulso a la actividad económica, el empleo y la dinamización social.

¿A qué se destina el dinero y cuánto?

De los 1.029,65 millones de euros de Presupuesto consolidado para 2020:

  • Uno de cada dos euros (542,89 millones, o el 52,72 por ciento) van para gastos de personal (todos los trabajadores del Ayuntamiento y sus empresas y organismos).
  • Uno de cada cuatro euros (283,91 millones, o el 27,57 por ciento) va destinado a gastos corrientes (los necesarios para el normal funcionamiento de los servicios públicos)
  • Casi nueve de cada cien euros (91,56 millones, o el 8,89 por ciento) se destinan a inversiones reales.
  • Más de la cuarta parte (297,184 millones, el 28,86 por ciento) son transferencias corrientes (por ejemplo, el dinero que aporta el propio Ayuntamiento a Tussam para mantener la empresa municipal dado que las tarifas de los billetes no cumbre en coste total del servicio, o las partidas para promoción del parque público de vivienda social).

¿Y cuánto va para cada área?

  • Sobre los 869,73 millones de euros de Presupuesto individual del Ayuntamiento de Sevilla para 2020:
  • Servicios públicos básicos (seguridad, movilidad, vivienda, urbanismo, medio ambiente: 320,30 millones de euros (36 de cada 100 euros)
  • Políticas sociales: 180,66 millones de euros (casi 21 de cada 100 euros)
  • Actuaciones de carácter económico: 83,81 millones de euros (casi 10 de cada 100 euros)
  • Sanidad: 10,92 millones de euros
  • Educación: 22,20 millones de euros
  • Cultura: 38,58 millones de euros
  • Deportes: 28,20 millones de euros

¿Y qué es la inversión pública?

Es aquella que, más allá del mantenimiento de los servicios públicos e infraestructuras públicas, se destina a mejorarlos. Por ejemplo: el mantenimiento de un autobús de Tussam, la conservación del asfaltado de una calle o la limpieza de una calle son actuaciones ordinarias, y no se consideran ni se contemplan como inversión. En cambio, la compra de un autobús, la reurbanización de una calle o la adquisición de un vehículo de Lipasam sí son inversiones. La inversión para 2020 asciende a 91.561.206 euros, con un incremento de 11,9 millones de euros respecto al presupuesto de 2018 (15 por ciento más). Y esta inversión tiene una serie de prioridades en cuanto al reparto: colegios públicos, patrimonio, mercados de abastos, barrios, modernización de la administración local, plan municipal de vivienda, sostenibilidad y eficiencia energética.

¿Por qué no se invierte más?

Lógicamente, lo primero de un presupuesto es garantizar lo que hay, y después las partidas restantes se destinan a las inversiones. Es decir, se extraen primero las partidas que soportan los gastos (salario de la plantilla, transferencias a Lipasam, Emvisesa y Tussam, programación cultural o el gasto social, y en este incluyen partidas para acción social y empleo) y después se invierte. Pero, además, hay que tener en cuenta que, por ley estatal, las administraciones está sometidas a techos y reglas en cuanto a su gasto (desde el Gobierno central se limita la capacidad de crecimiento del gasto). Estos límites, establecidos para garantizar la estabilidad presupuestaria (que no se dispare el déficit, que es cuando los gastos superan a los ingresos) condicionan, a su vez, la inversión a realizar. Si tienes tal cantidad de necesidades de gasto pero, a su vez, te imponen un techo, el margen para invertir se reduce.

¿Se buscan otros recursos para invertir?

Sí. Cualquier administración recurre al endeudamiento para financiar sus necesidades. En el Presupuesto de 2020 se plantea solicitar un nuevo crédito de 35,3 millones de euros, al tiempo que se prevé amortizar (pagar) la deuda en 38,9 millones de euros. Es decir, se financian inversiones sin que aumente el volumen total de deuda municipal. De hecho, este se quedará en 231 millones, frente a los 234 que es la estimación de 2019 o los 522 que había acumulados en 2009. En otras palabras, a la vez que el crédito bancario permite seguir financiando inversiones, se ahorra en intereses bancarios por la deuda arrastrada. Hay que tener en cuenta, asimismo, que se obtienen también otros recursos por fondos europeos y de otras administraciones públicas.

¿Qué tiene de especial el Presupuesto de 2020?

Por un lado, el borrador de Presupuesto de 2020 realiza una firme apuesta por la ejecución de los planes integrales para zonas desfavorecidas (es decir, inversiones en los barrios de la ciudad más afectados por el paro, el absentismo escolar y las carencias familiares), a las que irán destinadas partidas con una valoración inicial de 60 millones de euros. Y por el otro, se contempla un refuerzo de las políticas medioambientales y contra el cambio climático que, entre otras cuestiones, contempla el llamado Plan Respira Sevilla, que restringirá el tráfico privado en las calles Betis y Pureza y en el Casco Histórico, con medidas que se irán progresivamente implantando.