El Gobierno de Sanz devuelve el tono original a la Cruz de los Juramentos y recupera el esplendor de uno de los símbolos del Siglo de Oro de Sevilla

El objetivo de estas obras es conservar el patrimonio con los criterios técnicos más exigentes y utilizando las soluciones más avanzadas que ofrece la restauración monumental

El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente, ha finalizado con éxito la intervención de conservación preventiva en la emblemática Cruz de los Juramentos, ubicada en la calle Fray Ceferino González, en el espacio peatonal comprendido entre el Archivo General de Indias y la Catedral de Sevilla.

 

Los trabajos, que han sido coordinados por José de León, se han desarrollado dentro del “Servicio para trabajos de conservación de los monumentos públicos de la ciudad de Sevilla 2024-2025”. La actuación tenía como objetivo inicial subsanar los problemas de vegetación y las grietas detectadas en el pedestal del monumento, patologías provocadas por la intensa humedad acumulada tras el tren de borrascas del pasado invierno.

El delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla, Juan De la Rosa, ha destacado que “esta actuación demuestra el compromiso del Gobierno municipal con la conservación preventiva de nuestro patrimonio. No esperamos a que los monumentos presenten daños graves para intervenir, sino que actuamos de forma anticipada para garantizar su preservación y transmitirlos en las mejores condiciones posibles a las generaciones futuras”.

Aprovechando el despliegue de los medios auxiliares en la zona, el equipo técnico amplió el alcance de la intervención para realizar una revisión pormenorizada y tratamientos localizados de limpieza sobre la propia Cruz de jaspe rojo y negro. Aunque la estructura no presentaba un deterioro de gravedad, no había recibido labores de mantenimiento desde el año 2018.

El principal resultado de esta intervención ha sido la recuperación integral de la nobleza y el esplendor original de los jaspes mediante un innovador tratamiento que se viene aplicando en el patrimonio histórico monumental desde 2019. El paso del tiempo y la exposición al entorno urbano habían reducido el lustre de la piedra, una circunstancia que ha sido corregida gracias a la aplicación de un novedoso tratamiento hidrofugante específico para la recuperación del color en mosaicos y mármoles.

Este producto es completamente reversible, compatible con el material original, no invasivo y cuenta con resultados contrastados en actuaciones similares sobre Bienes de Interés Cultural. Gracias a esta intervención, ciudadanos y visitantes pueden volver a contemplar la riqueza cromática de la Cruz, con los diferentes tonos rojizos, rosáceos y las vetas blancas características del jaspe. Además, el tratamiento protege el monumento frente a agentes medioambientales como la lluvia, los excrementos de aves y la radiación ultravioleta.

 

“Nuestro objetivo es conservar el patrimonio con los criterios técnicos más exigentes y utilizando las soluciones más avanzadas que ofrece la restauración monumental. En este caso, además de solucionar las patologías detectadas, hemos recuperado la extraordinaria belleza de los jaspes y hemos reforzado su protección frente al paso del tiempo y la acción de los agentes ambientales”, ha subrayado Juan De la Rosa.

 

Un símbolo del comercio del Siglo de Oro

Construida en el siglo XVII, la Cruz de los Juramentos constituye una pieza artística de gran valor patrimonial, formada por una magnífica cruz de jaspe sobre una peana de piedra. Más allá de su valor arquitectónico, el monumento posee una importante carga histórica y antropológica para Sevilla y para el edificio contiguo, la antigua Lonja de Mercaderes, actual sede del Archivo General de Indias.

Durante la época de mayor esplendor comercial de la ciudad, este lugar era el escenario donde los mercaderes sellaban sus acuerdos mediante un apretón de manos bajo el testigo sagrado de la Cruz. Aquel juramento simbolizaba el compromiso entre las partes y constituye hoy un valioso testimonio de la mentalidad, la actividad económica y la vida social de la Sevilla moderna.

En este sentido, el delegado de Urbanismo ha señalado que “la Cruz de los Juramentos es mucho más que un monumento. Es un testimonio vivo de la historia de Sevilla, de su protagonismo en el comercio internacional durante el Siglo de Oro y de la identidad de una ciudad cuyo patrimonio es uno de sus principales activos culturales. Conservarlo es también preservar nuestra memoria colectiva”.

 

Esta actuación forma parte del contrato municipal de conservación de monumentos de carácter mueble existentes en la vía pública, que incluye esculturas, fuentes ornamentales, placas conmemorativas y retablos distribuidos por toda la ciudad.

Dentro de este programa, el Ayuntamiento de Sevilla ha intervenido recientemente en otros conjuntos monumentales de especial relevancia, como el dedicado al héroe militar sevillano Luis Daoiz, en la plaza de la Gavidia; el monumento al pintor Diego Velázquez, en la plaza del Duque; o la Inmaculada de la Plaza del Triunfo, que ya luce completamente restaurada.

 

“Seguimos desarrollando una estrategia continuada de conservación preventiva y mantenimiento que nos permite proteger y poner en valor el patrimonio monumental de Sevilla. Cada intervención contribuye a conservar elementos de enorme relevancia histórica, artística y cultural y a ofrecer una imagen cuidada de la ciudad tanto a los sevillanos como a quienes nos visitan”, ha concluido Juan De la Rosa.